Para las Mujeres Trabajadoras del Campo, El Trabajo Nunca Termina

by Melanie Davis
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ww1 Nota del Editor: las historias a cerca de las mujeres trabajadoras del campo frequentemente examínan artículos acerca de los problemas que sufren las mujeres en el medio ambiente de su trabajo, en el campo. Ha habido reportajes muy intensos del abuso y de las diíiciles condiciones de trabajo que estas mujeres enfrentan en su vida diaria. Pero raramente podemos ver como es la vida para esas mujeres que trabajan tan duro en su vida, en el hogar, fuera de los campos. Esta .historia hace que se levanten las voces de las mujeres que se encuentran encerradas por ellas mismas en un circulo de pobresa, sin la posibilidad de encontrar un momento de reposo, y parece que los descripción del papel tradicional de las mujeres en las comunidades de los trabajadores del campo sólo hace que se perpetue. éste ciclo. (arriba Alicia Benito sentada en su hogar en Mecca, Calif. La Sra.Benito trabaja de 50-60 horas a la semana al este del Valle de of Coachella Valley para ayudar aproveer para sus hijos. Foto: Paulina Rojas/Coachella Unincorporated) MECCA, Calif. — El turno de Alicia Benito recogiendo limones en los campos en la Mecca y sus alrededores, una área rural alrededor de tres horas al Este de Los Angeles, comienza a las 8 a.m. pero como otras muchas mujeres trabajadoras del campo su trabajo comienza mucho antes de que amanesca. “Primero tengo que hacer el almuerzo para los niños , mi marido y yo, dice la Sra. Benito,â€ella es esposa y madre de tres niños, uno de 9, otro de 7 y uno de un año. La familia comparte una casa de un solo piso en una comunidad que está rodeada de de granjas. “A las 6:30 a.m. despierto a los niños y los alisto. A las 7 a.m. me voy a dejar a los dos mayores a la parada del bus escolar para después ir a a dejar al menor a la guardería infantil†La sra. Benito es una mujer de baja estatura, de voz suave y su manos son pequeñas pero fuertes. Ella aparenta ser tímida y seria al principio pero a pocos minutos de comenzar nuestra conversación ella comienza a reirse y hace una broma. Su carcaja inmediatamente ilumina el ambiente de un desacostumbrado atardecer frio y oscuro en una noche de invierno. Después de su tumultuosa rutina de la mañana, la Sra. Benito, quien tiene 27 años, se dirige a los campos donde ella trabaja 8 horas o más agachada bajo los árboles y expuesta al crudo sol del desierto. Ella hace esto seis días a la semana y usualmente trabaja de 50 a 60 horas por semana. La Sra. Benito dice que su labor tan dura ha maltratado su salud, dejándola exhausta al final de cada día de labor, pero cuando ella llega a su casa, nro tiene tiempo para descansar. La rutina de la noche de la Sra. Benito comienza con preparar la comida y cuidar de sus niños. “Cuando llego a la casa, yo hago la cena… y entonces es hora de poner a (los niños) a dormir,†dice ella. “Me gustaría tener más tiempo con mis niños pero no puedo, no con mi horario.†Trabajar en los campos no es una carrera que ella habria elegido, si hubiera tenido otras oportunidades pero como muchas mujeres en el este de Coachella Valley, la oportunidad de elegir otras ocupaciones son limitadas, especialmente para esas sin un tíulo de bachillerato. Para la Sra. Benito, los campos en los alrededores fueron su única opción de empleo.
Sandra Ramirez trabajó más de 10 años en los campos antes de irse para enfocarse en la educacion de sus hijos. (Imagen: Paulina Rojas/Coachella Unincorporated) Sandra Ramirez trabajó más de 10 años en los campos antes de irse para enfocarse en la educacion de sus hijos. (Imagen: Paulina Rojas/Coachella Unincorporated)
Una Información exacta acerca de los trabajadores del campo que viven en el area este del Coachella Valley es difícil de encontrar. Sin embargo, el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos realize una encuesta a nivel nacional de los Trabajadores Nacionales del Campo (NAWS) (por sus siglas en Inglés) en el año fiscal 2013-14 y encontró que solo el 17 por ciento de los que contestaron la encuesta habían terminado su bachillerato. Sólo el 5 porciento reportaba que tenían un titulo universitario. Benito, dejó de ir a la escuela cuando estaba en el grado 8 para poder ayudar a sus padres, quienes también eran trabajadores del campo, cuidó de sus cinco hermanos porque elllos no podían pagar la guardería infantil. Ella comenzo a trabajar en el campo hace cinco años cuando su esposo, que trabaja en construcción, comenzo a tener problemas y los recibos por pagar se les acumularon. Este es el único trabajo que ella ha realizado en su vida. “Nosotros teníamos muchas necesidades, teníamos muchos recibos que necesitabán ser pagados†dijo ella. “ Como no terminé mi bachillerato, mi única opción es trabajar en el campo.†Este es un trabajo sin descanso, pero al ganar $400 a la semana, la Sra. Benito y su esposo son capaces de pagar sus deudas de los gastos del mes para su familia, que consta de cinco personas. Hay algunas ocaciones cuando ella no puede trabajar, como cuando estuvo embarazada y las cosas se volvieron difíciles. Las trabajadoras del campo no reciben beneficios de maternidad, como resultado esos meses durante y después de su embarazo , la familia de la Sra. Benito fué forzada a depender solo del salario de su esposo. “Fué muy difícil durante esos dias cuando solo mi esposo trabajaba , tuvimos que encontrar la manera de como reducir nuestros gastos.†Dijo ella. Nancy Gonzalez, es una líder de la comunidad y voluntaria con Líderes Campesinas, un organización sin fines de lucro y que su único fin es educar y darles valores a las trabajadoras del campo. Nancy dice que es común para las trabajadoras del campo tener ambas responsabilidades: la reponsabilidad financiera y la responsabilidad de cuidar la familia en la casa. “Las mujeres se dedican sólo a trabajar y se olvidan de otras cosas como son las académicas y de aprender Inglés.†Dijo La Sra. Gonzalez . Ella añadió que este ciclo affecta a toda la familia, si las madres no son capaces de seguir una educación o desarrollar su habilidad de aprender el lenguaje es difícil para ellas el involucrarse en la educación de sus hijos. “Ellas no les pueden ayudar a sus hijos a triunfar porque no conocen el idioma†dijo la Sra. Gonzáles. “ Es fustrante para la madre y para el niño . El trabajo en el campo no le dá a las mujeres buenas oportunidades.†Sandra Ramirez, de 40 aõs de edad, trabajó durante mas de 10 años en la indutria de la agricultura, recolectando de todo desde dátiles, uvas de mesa y mangos. Hace tres años ella paró de trabajar en el campo para tener más tiempo con sus cuatro hijos y para seguir una carrera universitaria. “Yo decidí dejar de trabajar en el campo principalmente por mis hijos,†dijo ella en Español .â€algunas veces ellos me dicen que ellos quieren ir a trabajar en los campos pero yo les digo que no.†Como la Sra. Benito, la Sra.Ramírez trabajando de ves en cuando en el campo le deja muy poco tiempo libre para sus niños y para ella misma.. “Cuando yo recolectaba uvas, me levantaba a las 4 a.m. hacía mi almuerzo y salía a trabajar alas 5 a.m “dijo ella†“despues venía a la casa, hacia la cena, limpiaba y apenas podia asegurarmen de que todo estaba en orden.†La Sra. Ramirez dijo que ella hoy tiene más tiempo para involucrarse en la educación de sus hijos, hoy que ya ella dejó de trabajar en los campos. Ella es ahora una líder en su comunidad en la parte más al este de Coachella Valley y se ha involucrado para defender los derechos de la educacion de los niños. La Sra. Ramirez dijo que el dejar los campos ha sido una de las lecciones de más valor para sus hijos. “yo les quiero demostrar que ellos tienen más oportunidades, y que ellos pueden hacer algo más, dijó ella. Ahora que ella ya no trabaja en los campos, la Sra. Ramirez dijo que ella puede ver como las costumbres tradicionales que son prevalentes en el este de Coachella Valley aaumenta la carga de las mujeres que ellas tienen fuera de los campos de cultivo. “Para las mujeres todo es más duro,. Nosotros no podemos venir a la casa solo a beber cerveza , ver televición y relajarnos†dijo ella. “Nosotros todavía tenemos que estar seguras de que todo se haga en la casaâ€. La Sra. Gonzalez dice estos papeles tradicionales de los géneros hace difícil a las mujeres en las comunidades de trabajadores del campo verse a si mismas como agentes de cambio. Pero, las Líderes Campesinas estan trabajando para cambiar las cosas. La base de la organización hace reuniones regularmente a traves del este de Coachella Valley para educar a la mujeres en relación a sus derechos en su trabajo y también en la casa. “Nosotros educamos a las mujeres en relación acerca del abuso fisico y emocional, también acerca de igualdad en el hogar,†dijo la Sra. González, añadiendo que acercarse a los hombres para hablar de eso es muy difícil. “(pues) muchos de los hombres en nuestra comunidad son “machistas†y ellos no sienten la necesidad de venir a nuestras reuniones.†La Sra. Gonzalez dijo que ellas quieren que los hombres vengan a sus reuniones para mostrarles que la igualdad en el hogar es importante para el bienestar de toda la familia Por ahora el trabajo en los campos es un sacrificio necesario que la señora Benito hace, para que sus hijos tengan un mejor futuro y con la posibilidad de ser los primeros en la familia de graduarse de la Universidad.. La Sra. Benito, quien es originaría de México recientemente se hizo ciudadana y dijo que un día le gustaría regresar a la escuela. “No se exactamente que me gustaría estudiar pero me gustaría inscribirme en un programa que solo durara un par de años. “ dijo ella. “Con los niños no tendría mucho tiempo para finalizar un programa largo.†Mientras tanto, ella planea continuar trabajando en los campos para apoyar su familia y con suerte asegurar que sus hijos tengan otras opciones. “Tengo que trabajar, así podemos tener una vida mejor. Todo lo que hago lo hago por mis hijos†dijo ella. “Quiero que ellos estudien, no quiero que ellos tengan que sufrir como yo lo he hecho. Quiero que ellos tengan todo lo que yo no he tenido.†*Esta historia se produjó como parte de la Marguerite Casey Equal Voice Journalism Fellowship.* Acerca del autor:: Paulina Rojas se unió a Coachella Uninc .como una reportera instantanea en el mes de Febrero de 2016 después de trabajar como reportera de la ciudad en el este de Coachella Valley por más de un año. A pesar de haber nacido y crecido en New York, Paulina se siente en su casa en el este de Coachella Valley. A ella le gusta comprar pan fresco de su panadería favorita en el centro de Coachella.. Paulina se graduó de la Universidad de Houston, y su trabajo ha sido publicado por Las Vegas Review – Journal, The Houston Chronicle, HelloGiggles and Vivala. Puede ver la página de la autora aqui.