Dios, El Mexicano

by Melanie Davis
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Por ALBERTO MORENO, El Hispanic News
En una pequeña ciudad en América, sus residentes se despiertan para descubrir una nueva escultura de arte. Consistía de una banca del parque en la cual se recostaba un vagabundo de piel oscura. Él estaba cubierto por lo que parecía ser una bata del Medio Oriente. Su cara y sus manos son oscuras por lo que él podría ser tú o yo. O también nuestro hijo o hija perdida. Excepto que en una examinación más cercana, uno puede ver sobre sus pies descalzos las cicatrices de la crucifixión santa. Revelando a nosotros un vagabundo, un Cristo sin reclamar. De acuerdo con reportes publicados, los habitantes de esta ciudad estadounidense se sintieron ofendidos por el nuevo objeto instalado. De hecho, una rica mujer blanca en objeción a la presencia de un vagabundo, llamó a la policía para tener a Cristo desalojado. Tal es la profundidad de nuestra compasión en estos días. En otra parte del mundo, un tren de carga conocido como La Bestia, hace su camino hacia el Norte. Acero chirriando contra acero. La Bestia se dirige a América, sin preocupación alguna sobre su carga. Sus pistones resoplando ciegamente a lo largo de esta vía de ferrocarril moviendo su carga a través de yermos espacios ahuecados. La Bestia también es conocida por otros nombres, incluyendo El Tren de la Muerte para los muchos que caen y mueren en su casco. La Bestia que corre de…. hasta… transporta a diario productos y materiales incluyendo mazorca, cemento y minerales extraídos de México para el consumo de EUA. Sobre su hombro de acero también lleva una carga humana más tierna. Estos días, hombres y mujeres escapando de guerras civiles, hambruna o desplazamiento económico, arriesgan su vida y se trepan en esa bestia indiferente. Pero recientemente, la manifestación sin divulgar de La Bestia ha cambiado. Ahora la carne y los huesos que lleva son de esos niños de seis años. Quienes incluso ahora se aferran precariamente al techo oxidado de esta renuente, madre de alquiler. Por miles, viajan los niños en esta bestia de hierro, mientras perfora la noche lejana anunciando alguna ciudad desconocida o provincia. Estos niños viajan desde tres hasta cuatro mil millas a menudo solo con las ropas sobre sus espaldas para resguardarlos del frío de la noche o de las pandillas organizadas que acechan como presas. Los estadounidenses no son los únicos que han llegado a sacar provecho de la carga de La Bestia. Bandas depredadoras también han tenido que depender de esta carga vulnerable y frecuentemente a robar y violar a estos niños. Así que un tipo de vida se establece en su espalda. Vida plena con dolor y pérdida, asistente. Y no podemos imaginarnos o saber este dolor en nuestro cómodo trabajo de inmigrante construido con casas de inmigrante. No podemos circunscribir la forma de nuestras mesas llenas de comida recolectada por manos de inmigrantes. No se puede tocar el dobladillo de este sufrimiento desde nuestros cómodos hogares calentados con aceite mexicano. Este es el problema con nuestro privilegio. A menudo es ciego. Pero pocas veces, mudo. Lo que sabemos ahora, es que muchos de estos niños están terminando en puertos y costas estadounidenses. Por los miles, 52,000 hasta 60,000 de ellos esperados para el final del año. Y mientras que Estados Unidos no se opone a la Petróleos Mexicanos, ni  a los minerales mexicanos o incluso el maíz mexicano que importa y consume libremente, no resisten y revocan la admisión a estos niños que sólo están siguiendo los recursos su país. Y ahora, los europeo-estadounidenses están gritando a todo pulmón. Están pidiendo que estos niños sean “¡Enviados de vuelta por donde vinieron!â€. Los europeo-estadounidenses están demandando que estos niños sean deportados de vuelta a las guerras de la siembra de América. El gobernador Perry incluso ha llamado a la Milicia para defender ostensiblemente contra los ¡niños! Lo que es alarmante sobre esta intolerancia blanca es que es igualada solo por su ignorancia histórica del lugar el cual han llegado a ocupar. Si revisamos el manifiesto de la historia, encontraremos que niños inmigrantes sin acompañantes no son un nuevo fenómeno. Los primeros inmigrantes de Estados Unidos que llegaron en una bestia de madera llena de enfermedades, mejor conocida como El Mayflower, también contaban con menores sin algún acompañante. Los registros históricos muestran que eran huérfanos los que llegaron sin permiso alguno a las costas americanas. Esto no es el único ejemplo. Islas Ellis también registra miles de niños sin compañía llegando hasta sus puertas. Así que, ¿qué es diferente ahora además de café en su piel? Estados Unidos está incómodo con estos niños pobres de piel café de Centro América. Los estadounidenses aclaman que “¡No es nuestro problema!†Pero este gran grupo de estadounidenses sin educar, convenientemente aluden a dos verdades indiscutibles. Una: Al menos que seas un Indio Americano, TODOS somos inmigrantes de hace una o dos generaciones. Pregunte a cualquiera de nuestros hermanos y hermanas indias. La segunda es la verdad irrefutable: Nosotros SOMOS la causa de esta migración. Que es nuestra política extranjera y nuestra predilección por los países extranjeros desestabilizadores, que es nuestro apetito insaciable de los recursos naturales que ha robado a otros países de sus medios de subsistencia. Dejando a las personas sin otra opción más que seguir el camino de estos recursos en la puerta principal de Estados Unidos. No necesitamos ver más que en el ejemplo de NAFTA. No hace mucho después de que NAFTA pasara, (el cual estaba lleno de políticas favorables para EUA), más de 2 millones de agricultores mexicanos de subsistencia, fueron llevados fuera del negocio. Así que no podemos sorprendernos de cuando les quitamos los medios de vida a las personas y los dejamos sin otra opción que seguir sus recursos. Incluso las personas blancas estuvieron distraídas por la Copa Mundial, compañías de petróleo estadounidenses y británicas estaban negociando un trato para tener en sus manos lo más valioso de México: Las reservas de petróleo del Estado. Lo que a los estadounidenses no les importa saber es que los ingresos de este recurso vital actualmente paga por la salud de todos los mexicanos. Pronto los Hallburtons del mundo controlarán este interés y ganarán de él. Dejando a los mexicanos y otros para huir hacia las costas de Estados Unidos en busca de servicios de salubridad. ¿Y Estados Unidos preguntará de nuevo cómo pasó todo esto? Y reclamará de nuevo: “¡Esas personas no son nuestro problema!†Tenemos que ver que somos la raíz y la causa de esta migración. Que somos la solución de esta corriente. Pero si incluso Estados Unidos decide ignorar su papel en esto, si decide no ver su papel casual, entonces todavía hay otras preguntas que estos niños representan. Estos niños a los que hemos hecho vagabundos a través de nuestra avaricia y privilegios. Vagabundos como la estatua de Cristo. Sin duda es importante entender lo que estos niños significan. Ellos han llegado a nuestras costas como una pregunta. La cual es: ¿A quién escogeremos en la cara de la necesidad? ¿Somos una sociedad tan cegada por nuestro propio odio e ignorancia que escogeremos castigar a niños? O somos una sociedad en la que, Cristo nos enseñó, a recibir a los extraños entre nosotros… Estos niños en nuestras costas divididas no son nada más que, un barómetro de nuestra humanidad. ¿Pero qué tal si te dijera que Cristo fue un inmigrante? O qué Dios era Una mujer ¿Acaso tú y tu Fe Lo dejaría a él o a ella? ¿Qué tal si te ofreciera A Cristo en una vestimenta oscura del Medio Oriente? ¿Lo pondrías a él en un camino? ¿Y lo condenarías en completa clandestinidad? ¿Qué tal si te sugiriera que Dios no era blanco? O qué tal si tomaras el ADN de Dios Y después probaras que él era un mexicano ¿También lo deportarías?